Como está la cosa

sábado, 11 de julio de 2009

De paseo en Santiago


El primer martes de cada mes voy a los furiosos ciclistas, que se juntan en plaza Italia. Voy porque amo la bicicleta. Voy porque me gusta la onda que se siente entre tantos pedaleros. Voy porque la ultima vez quedé prendido de unos ojos, y cometí el error común de no acercarme.
Ahora bien, me es más dificil llegar y plantarme en alameda con vicuña mackenna, puesto que ya no vivo en santiago. Ahora estoy a dos horas y cuarto de la capital y si no tengo que trabajar me arranco los fines de semana. Ya sea a visitar a mis amigos, a mis padres o simplemente a andar en cleta.
Este martes jugaba la U de Chile, con la Union Española, tema que no me motiva en absoluto, pero si me afectó directamente al pasarn en bici por al lado de las bombas lagrimógenas. (o lacrimógenas?). Como buen furioso siempre despues de la cicletada se viene como algunos dicen, el tercer tiempo. Yo prefiero llamarlo "echar bencina, o llenar el estanque. Comenzamos yendo a Plaza Brasil donde nos encontramos con "grande la u" (el de la foto a la derecha) y luego atravesamos la caótica alameda para irnos a plaza ñiñoa, donde nunca nos atendieron, y cagaos de frío nos fuimnos cada uno pa la casa. Al otro día trabajaba en el turno de tarde asi que me levante y me vine para mi linda nueva ciudad, que aunque no comparto los horarios que tienen para trabajar, me mantiene tranquilo, calmado y stand by
PD (los hámster de al frente de la oficina, tienen una escalera y se suben todo el día

lunes, 6 de julio de 2009

Mi vida en Quillota

Esta es la apacible vida de un quiltro. Vivo en Quillota porque necesitaba pegarme un cambio de aire. Y no es que el de Santiago estuviera asqueroso. Pues aunque así lo sea, a mi en realidad no me molesta. Santiago me gusta, pero necesitaba desordenar mi vida, como lo he dicho antes y ya no bastaba con cambiar los muebles de lugar una y otra vez, o afeitarme, o cortarme el pelo. Me vine además a Quillota porque mi hermana está viviendo aquí, con su hija, y necesitaba compañía. Trabajo pituteando como fotógrafo, pero como las pegas nunca salen seguidas, debo hacer de todo un poco mientras. Por eso vendo paltas en Santiago a encargo, y traídas directamente de La Cruz. Además trabajo reemplazando cajeros en venta de pasajes en Buses Golondrina. Mientras eso pasa pienso en las mil cosas de mi cabeza, como los blogs en los que escribo, los blogs que leo, las bicicletas que me gustan (aquí todos los viejos andan en reliquias). Estoy aprendiendo algunas canciones con la melódica. Salgo a conocer esta nueva ciudad y me enamoro de una que otra mujer, para luego olvidarla y levantarme de nuevo. Saco y saco fotos y ando en bicicleta. Trato de ir los fines de semana a Santiago cuando se puede y esa es mi vida aquí. Estoy tranquilo, porque todo cambia y cambia. Eso es bueno para mí ahora.

Aqui hay fotos de un día de cajero
(Frente a la oficina hay una tienda de mascotas y los hamster me hacen reir mucho)