¡Me la pido!

comentarios: 3


Antes de desaparecer por un tiempo (sólo gracias a trabajo bien pagado) es que quiero comentar una regla que debería dejar de ser implícita en las personas.
Es obvio que todos somos distintos. Pero no al 100%. Tenemos algunas conductas similares entre nosotros, nos reímos de chistes parecidos y bebemos el mismo licor a veces. En los gustos y en las coincidencias nunca debería haber ni un atisbo de conflicto, salvo obviamente, cuando el objeto del deseo es una persona.
Estábamos Guatón y la Pola (su polola), Panchito, Pelao, la Yicsa, Pablo, Orietta, Bernardita, una pareja de la cual no me acuerdo su nombre y yo. En un sucucho ya de nombre conocido, intentando endulzar la vida cantando como siempre. El tema es que como siempre.... no lo fue.
Yo una vez lo conversé con Pelao debido a una mujer a quien teníamos en común interés. Le dije así:
Compadre, no quiero que nuestra amistad si quiera vea un punto de tensión debido a un tercero, es por ende que en pro de nuestra enérgica relación, y en reconocimiento de nuestras necesidades y posibles intersecciones de gustos es que he decidido aplicar una pequeña cláusula que regulará, en forma pacífica, honesta y sincera, nuestras interacciones sociales, cuando estas se vean anudadas por los ojos de una fémina

Digamos que se lo dije así.
En la realidad fue bastante menos formal.
La cláusula es súper fácil. Entre yo y pelao si se cruza una mujer que nos interesa a ambos y ella no demuestra un certero favoritismo, El primero que haga verbal su interés, puede continuar en aquél juego y el otro deberá dejarle la pista abierta.

Yo sé que suena a tontera, pero ha funcionado a la perfección sobretodo porque la regla se respeta. Funciona además porque somos honorables de cierta manera. Cumplimos nuestro pacto como samurais y sus katanas.

Esta regla mantiene la amistad, que por muy fuerte que esta sea, siempre hace grietas cuando suceden cosas así.

Lo sentí el viernes cuando Pelao y Panchito estaban interesados en la misma persona, pero no se lo intercomunicaron. resultado... Una demostración de las mejores técnicas de acecho y caza, de retórica y miradas, todas sin éxito debido a la competencia extrema.

Si Pelao hubiese dicho la frase mágica "me la pido" que activa la cláusula de protección a la amistad, la tensión y la frustración no hubiese existido esa noche. Si Panchito estuviese al tanto de dicha cláusula, quizás hubiese pronunciado la frase mágica antes que Pelao, y hubiese hecho uso de su espacio de conquista como a él le diese la gana.

Es por eso que cuando vuelva a verlos les plantearé el problema. Porque para mí la amistad va por sobre todas las cosas.

ACLARACIONES VARIAS:
- En esta cláusula la mujer no es vista como un objeto sin opinión. Estas medidas son tomadas previamente al juego de las conquistas. Si a ella no le gusta ninguno, o peor aún le gusta, el que no alcanzó a decir "me la pido" primero, puede en una segunda instancia apelar por un nuevo fallo, o simplemente salirse del juego universal de las conquistas.

- Esta cláusula sólo ha sido confeccionada con la intención de salvaguardar el más preciado de los tesoros que uno puede tener: La amistad. Se entiende que los amigos involucrados comprenden el actuar de la cláusula y que están al tanto de las consecuencias de infringir este acuerdo mutuo de las partes.

- Esta técnica no asegura de ninguna manera el éxito de una conquista, sólo evita daños en las relaciones entre camaradas. Aquí se asegura la libre vía de los amigos, no de terceros buitres que esperaban también alguna oportunidad con la mujer disputada en cuestión.

quizás algunos prefieran que todo esto se diera de manera informal. Yo prefiero los acuerdos pactados con un apretón de manos y mirandose a la cara.

Ahora sólo porque me gusta la letra y en version cumbia es mas chistosa, les dejo una canción que me tiene la cabeza ocupada.
Nos vemos pronto y gracias por leer

Razones

comentarios: 10
Pienso mucho en mí, no se si más que el resto, pero la verdad es que soy algo individualista. Disfruto mis tiempos personales, porque me puedo conocer mejor y redescubrirme.
Me gusta estar con mis amigos también, compartir con la gente que quiero. Pero predomina esta sensación de ser algo introspectivo.
Es por eso que me llama la atención la gente que vive al servicio de los demás. Pienso que tenemos mundos tan distintos. Los admiro en cierta forma y me gustaría ser como ellos, pero no reniego a estas alturas de mi naturaleza, y cuando se me da la oportunidad, hincho el corazón y hago mis buenas acciones.

Por este actuar tan poco gregario, es que morir me asusta la nada. La muerte misma no me aterra. A veces siento que soy una hoja en el viento. Que no tengo razones para quedarme en este mundo. Que partir para mi sería tan fácil. Y de pronto aparece este personaje de la foto.

Me cambió la vida.

No soy su padre, ni pretendo serlo. Pero el poder que posee es tan grande, que ahora sí tengo un cierto temor. De no verla crecer, de que no alcance a darse cuenta que me ha robado la paz y en cambio me regala ahora razones, para seguir aquí.

No sé si se trata de ser o no amante de las guaguas. Se trata de ver a tu familia extenderse, desde el suelo y soltarte la mano para caminar sola, sonriendo a veces y otras bostezando.

Francesca, mi sobrina. Mi razón.

PD: se que habrán más causas por las que vivir, espero encontrarlas, mientras sigo buscando